· Bird Garage Door
¿La puerta de garaje no cierra? 7 cosas que revisar antes de llamar
¿La puerta se regresa o no baja? Revise sensores, límites, control y rieles con esta guía paso a paso, y sepa cuándo llamar a un profesional.
Una puerta de garaje que no cierra da mucho estrés: la casa queda abierta y usted no puede irse. La buena noticia es que muchas causas son sencillas. Revise estos puntos en orden antes de llamar.
1. Revise los sensores de seguridad
Todos los motores vendidos en Estados Unidos desde 1993 tienen dos sensores (fotoceldas) cerca del piso, uno a cada lado de la puerta. Si el rayo invisible entre ellos está bloqueado o desalineado, la puerta no cierra, o empieza a bajar y se regresa.
- Busque cualquier cosa en el camino: un bote de basura, una caja, una escoba, la llanta de una bicicleta, hasta grama alta.
- Mire las luces. La mayoría de los sensores tienen una lucecita. Normalmente queda fija cuando todo está bien; si parpadea o está apagada, los sensores no se ven entre sí.
- Limpie los lentes con un paño suave. El polvo, las telarañas y el lodo son culpables frecuentes.
- Alinéelos. Si uno recibió un golpe, ajuste con cuidado su soporte hasta que las dos luces queden fijas.
- Cuidado con el sol directo. El sol de la tarde que pega de frente en un sensor puede cegarlo. Si el problema solo pasa a ciertas horas, probablemente es eso.
2. Revise el botón de pared y el control
Si la puerta cierra con el botón de pared pero no con el control, cámbiele la batería al control. Si ninguno funciona, busque en el control de pared un botón de bloqueo o “vacation”; cuando está activado, los controles no funcionan. Muchos lo activan sin querer.
3. Fíjese si la luz del motor parpadea
Muchos motores hacen parpadear el bombillo o una luz un número de veces para indicar un problema, muchas veces de los sensores. Busque en el manual de su modelo qué significa ese patrón.
4. Mire los rieles y los rodillos
Cierre la puerta hasta la mitad con el motor y observe. Si la puerta tiembla, se traba o se sale un rodillo, puede haber un riel doblado o un rodillo roto. Deje de usarla si la puerta se ve torcida o trabada. Forzarla puede sacarla del riel.
5. Revise el ajuste del límite de cierre
Si la puerta toca el piso y enseguida se regresa, el motor puede creer que chocó con algo. Eso pasa cuando los ajustes de límite o de fuerza se mueven, o cuando una alfombra o un umbral nuevo cambió el punto de cierre. Los ajustes vienen en el manual del motor, pero si no se siente cómodo, nosotros los ajustamos bien en pocos minutos.
6. Busque un resorte o un cable roto
Si el motor funciona pero la puerta casi no se mueve, o pesa mucho, puede haber un resorte o un cable roto. No siga apretando el botón ni intente reparar los resortes usted mismo. Así se reconoce un resorte roto.
7. Ciérrela a mano si es necesario
Si necesita asegurar la casa de inmediato, jale la cuerda roja de emergencia y baje la puerta a mano, despacio y con cuidado. No lo haga si hay un resorte o un cable roto: la puerta podría caer.
Cuándo llamarnos
Llámenos si los sensores están limpios y alineados y la puerta sigue sin cerrar, si la puerta está torcida o fuera del riel, si ve un resorte roto o un cable deshilachado, o si el motor zumba sin mover la puerta. Las reparaciones de motor normalmente cuestan entre $200 y $600, y la mayoría de los problemas de sensores y límites se resuelven en una visita.
Llame al (407) 733-1199, escríbanos por WhatsApp o pida su estimado gratis.